
Cómo fabricar calentadores de techo de 1500W que no cieguen a nadie
Cuando fabricamos un calentador infrarrojo de 1500W para un baño o un cenador, el calor es el problema más sencillo de resolver. Pero el verdadero problema es la luz.
La mayoría de las lámparas de alta potencia emiten una luz tan intensa que parece mirar directamente al sol. Es molesto y desconfortable. Y si hay un bebé en la habitación, esa luz es demasiado intensa para sus ojos.
Controlando el resplandor
Las lámparas de onda corta convencionales son prácticamente cegadoras. Para solucionarlo, utilizamos recubrimientos y materiales especiales que actúan como filtros. En lugar de esa luz blanca intensa, dirigimos la energía hacia el rango de ondas medias o largas del espectro infrarrojo. De esta manera, se mantiene ese calor agradable, incluso en un cenador con corrientes de aire, pero la luz queda suave. Es simplemente una cuestión de física: reducimos la luz visible y conservamos el calor.
Elegir la potencia adecuada
Elegimos 1500W porque se necesita bastante potencia para combatir las corrientes de aire frío en espacios semiorientales. Los instalamos en el techo para que el calor llegue directamente hacia abajo.
Un consejo sobre el aspecto eléctrico: estas lámparas consumen mucha energía. Asegúrese de que su sistema eléctrico pueda soportar esa carga constante. Si conecta varias de estas lámparas a un mismo circuito, revise bien su disyuntor. No hay nada peor que que la electricidad se interrumpa justo cuando las lámparas alcanzan su máxima potencia.
El compromiso
La verdad es que esta tecnología de “luz suave” no es mágica. Hay un pequeño inconveniente: como filtramos la luz, la lámpara tarda unos segundos en alcanzar la temperatura adecuada. No es tan rápido como cuando se utiliza una lámpara halógena normal. Pero, honestamente, somos felices de hacer ese sacrificio. Prefiero esperar tres segundos por el calor, antes que tener que lidiar con un resplandor cegador.
También damos forma a los reflectores para que dirijan el calor hacia abajo. De esa manera, el calor llega directamente a nosotros, en lugar de simplemente calentar el techo.