
Deje de luchar contra las variaciones en el proceso de recocido del vidrio
¿Alguna vez ha sacado un lote de piezas del horno para descubrir que algunas están deformadas o afectadas por estrés interno? Es frustrante. Hizo todo bien, pero el calor no actuó de la misma manera en todas las piezas.
Por lo general, esto se debe a dos cosas: las lámparas infrarrojas no funcionan de manera uniforme y los reflectores no cumplen con su función.
El problema con las lámparas “casi adecuadas”
Las lámparas infrarrojas tienen un problema: si se utilizan tubos provenientes de lotes diferentes, se trata de un juego de adivinanzas. Una lámpara podría emitir más energía que otra cercana a ella.
Una diferencia del 5% puede no parecer mucho en teoría. Pero en el horno, eso genera puntos fríos. De repente, uno pasa horas ajustando los parámetros del equipo para compensar esa inconsistencia.
Lo resolvimos restringiendo las tolerancias. Cuando cada lámpara emite exactamente la misma cantidad de energía, ya no hay necesidad de adivinar. Simplemente funciona.
Por qué el oro marca la diferencia
La mayoría de las personas comienzan utilizando reflectores de aluminio. Son económicos, pero se oxidan con el tiempo. Con el paso del tiempo, su superficie se vuelve opaca. En lugar de reflejar el calor hacia el vidrio, los reflectores lo absorben.
Por eso utilizamos placas recubiertas de oro. El oro no se oxida. Simplemente refleja una mayor cantidad de luz infrarroja hacia donde realmente debe ir: hacia la pieza a tratar. Así, se obtiene un perfil térmico mucho más preciso. En lugar de desperdiciar energía calentando las paredes del horno, las placas de oro dirigen ese calor hacia el vidrio. Además, es más rápido: se alcanza el punto de recocido mucho antes.
Un consejo de precaución
Hay un detalle importante. Una mejor reflexión y tolerancias más precisas significan que puede usar el horno con mayor intensidad. Pero debe tener cuidado. Los reflectores de oro aumentan significativamente el flujo de calor.
Si sus ventiladores de refrigeración o los sistemas de enfriamiento no son lo suficientemente eficaces, tendrá problemas. Podría dañar los conectores o incluso deformar la estructura del horno.
Algunos consejos rápidos: utilice cables resistentes a altas temperaturas. Y, por favor, mantenga los reflectores limpios. Unos pocos fragmentos de vidrio o una capa de polvo sobre la superficie dorada pueden crear puntos calientes locales. Eso puede causar daños en los tubos de cuarzo.