
¿Por qué utilizamos cuarzo de clase IPX5 para los calentadores de baño?
Instalar un calentador en el baño es todo un desafío desde el punto de vista técnico. Por un lado, hay un calor intenso, y por otro, vapor y agua que salpican constantemente. Es una situación propicia para desastres si no se hace correctamente.
Por eso optamos por usar lámparas infrarrojas con clasificación IPX5. En términos sencillos, eso significa que la unidad puede resistir el impacto directo del agua desde cualquier ángulo y seguir funcionando. Esto evita que el agua llegue a los cables eléctricos, así que no hay riesgo de cortocircuito mientras uno está bajo la ducha.
El secreto para obtener vidrio que no explota
El problema con el vidrio normal es que, si una gota de agua fría cae sobre una superficie a 500°C, no solo produce un sonido estridente, sino que también se agrieta, generalmente de inmediato.
Utilizamos vidrio de cuarzo a prueba de explosiones para evitar que esto ocurra. Este material está diseñado para resistir cambios bruscos de temperatura. No se daña cuando pasa de estar muy frío a estar muy caliente en cuestión de segundos.
Además, el tubo de cuarzo actúa como una especie de “guardián” para el filamento de tungsteno. Si hay fugas en el sellado, el filamento se quema casi de inmediato. El cuarzo de alta calidad mantiene el gas bien sellado, lo cual es la única forma de asegurar que la lámpara funcione durante todo el tiempo previsto.
Calor, aire e instalación
Estos calentadores no solo calientan el aire que nos rodea, sino que también emiten radiación infrarroja de onda corta directamente hacia nuestra piel. Se siente de inmediato. Es ese momento de placer cuando encendemos la lámpara.
Pero como el calor es tan intenso, no podemos simplemente instalarlas en el techo sin más. Necesitan espacio para respirar. Si no hay flujo de aire, se activará el sistema de seguridad y la lámpara se apagará para protegerse.
Hemos diseñado estos calentadores para que se puedan instalar fácilmente en los accesorios habituales del baño. La parte complicada son los sellos. Para mantener la protección IPX5, utilizamos juntas de silicona de alta temperatura alrededor de los bordes de la lámpara. Estas juntas resisten mejor que el caucho barato, que se derretiría fácilmente.
Algunas cosas a tener en cuenta
El cuarzo es excelente a la hora de resistir el calor, pero sigue siendo vidrio. Es frágil.
Si se golpea el tubo durante la instalación, podrían formarse pequeñas fisuras. Al principio no se notarán, pero en cuanto la lámpara alcance su temperatura de funcionamiento, esas grietas se ampliarán y el tubo dejará de funcionar.
Consejo profesional: Use guantes al manipular estas lámparas. Los aceites de su piel pueden causar “puntos calientes” en el vidrio, lo que lo debilitará con el tiempo. Manténgalo limpio y estable, y funcionará perfectamente.