
Deje de permitir que los humos de soldadura destruyan sus lámparas IR Si trabaja con lámparas infrarrojas en entornos de soldadura, ya conoce ese problema: el humo y la suciedad. El problema es que cuando el humo de soldadura se deposita sobre el vidrio de cuarzo, no solo lo hace parecer sucio, sino que también crea puntos calientes intensos. Esos puntos calientes sobrecargan el vidrio hasta que finalmente se rompe, o bien bloquean completamente el calor. Entonces, se ve obligado a aumentar la potencia para poder seguir trabajando, lo que acelera el desgaste del filamento. Es un círculo vicioso.
La solución: la cortina de aire Para resolver este problema, utilizamos algo llamado cortina de aire. Piense en ella como un escudo invisible. En lugar de dejar que la lámpara esté expuesta al caos del taller, podemos enviar un flujo constante de aire filtrado directamente sobre la superficie del elemento calefactor. Es sencillo: el aire empuja los humos y las partículas antes de que tengan tiempo de tocar el vidrio.
La desventaja (porque siempre hay alguna) Bueno, esto no es una solución mágica “conectar y listo”. Añade algo de volumen a su instalación. Necesitará un soplador potente y un buen filtro. También tenga cuidado: si el suministro de aire está sucio, en realidad está dañando sus propias lámparas. Además, debe ajustar correctamente la velocidad del aire. Si lo hace demasiado fuerte, expulsará el calor del objeto que está trabajando, lo que reducirá su eficiencia. Lo ideal es tener un flujo de aire constante que proteja el vidrio sin refrigerar demasiado la zona de soldadura.
Por qué vale la pena el esfuerzo Lo mejor es que cambia lo que tiene que arreglar constantemente. De repente, su principal tarea de mantenimiento es simplemente reemplazar el filtro. Es rápido, económico y fácil, en comparación con tener que reemplazar un módulo IR dañado y pasar una hora recalibrando la zona de calor. Cuando el vidrio permanece limpio, las lámparas duran más tiempo. Punto.
Si opera en una línea de alta producción, deje de intentar limpiar el vidrio a mano. Es inútil. Utilice una cortina de aire. Así, su calor será constante y dejará de lidiar con esos apagones molestos e imprevistos.